-Son para ti nena. - Dijo Mike con la única importancia que para el tenían, que en su caso, era conseguir ‘’algo’’ ese día.
-Muchas gracias, cariño. - Dijo la pobre ilusa de Kristen pensando que solo era un bonito detalle.
-¿Quedamos esta noche? Mis padres no están, y ya sabes… Te puedes quedar toda la noche. – Dijo Mike a la vez que intentaba tentarla acercándose a su cuello de manera disimulada.
-No puedo Mike, tengo que cuidar del hijo de la vecina. – Kristen estaba segura de que Mike se enfadaría por eso le dio un beso en los labios antes de que dijese nada.
-Pero ¿¡por qué!? ¿No me digas que rechazas una oportunidad como esta por cuidar del mocoso? – Mike apenas podía creérselo estaba estupefacto y un tanto enfadado porque no era la primera vez que ocurría algo parecido. Ya en otras ocasiones, Kristen le había dado largas, y todo para no ir a su casa, porque lo dos sabían lo que pasaría después.
-Sabes de sobra que no voy por gusto, me pagan por ello, sabes que necesito el dinero. Mike no es por ti. –Le beso gustosamente en los labios a continuación le dijo en un tono dulce y amoroso. –Cariño no te pongas así que seguro que otro día sí que podremos.
-Llevamos una buena temporada así. No sé yo. – Esta vez, Mike ni la miro, solo hizo una mueca extraña, haciéndole ver que no le importaba mucho.
-Cariño, me tengo que marchar, que en media hora empieza mi curro. ¿Te llamo luego? –Kristen le dedico a Mike una sonrisa dulce y preciosa, con todo su amor le abrazo para posteriormente volverle a besar. A lo que él, debido al enfado, no pudo corresponder.
Kristen estudiaba un módulo por las mañanas, trabajaba por las tardes de asistenta en una casa y, a veces, por las noches cuidaba al hijo de una vecina. Era una chica responsable, antes de conocer a Mike estaba en un Instituto haciendo un bachillerato de ciencias, pero por culpa de las circunstancias, o más bien por culpa de Mike, la echaron del centro porque su querido novio entro en su instituto para robar materiales escolares. Y la hizo a ella cómplice, pero como no se obtuvo ninguna prueba, no les pudieron denunciar, pero si expulsarla a ella del instituto. Y a pesar de eso ella siempre salió a su favor. Nadie entendía como podía estar tan ciega por él, ni tampoco como podía dejarse ningunear por él, si saltaba a la vista lo preciosa que era ella y lo inútil que era Mike. Aquella noche, después de la dura tarde de trabajo, ella no tenía que nada que hacer, le dijo a Mike que iba a trabajar porque quería darle una sorpresa. Ese día hacían diez meses de relación y Kristen lo quería celebrar con una cenita romántica con Mike a solas, por eso no le había dicho nada, se suponía que era una sorpresa. Ella se pensaba que ese era el motivo por el que Mike la había invitado su casa, nada más lejos de la realidad, y esa noche, Kristen, estaba dispuesta a todo.
Con un vestido de satén rojo, una rosa blanca en su pelo y la cena ya preparada, con todo su amor aquella mañana, en una cesta. Kristen se las había apañado bien para conseguir las llaves de casa de Mike, y estaba dispuesta a entrar. Abrió la puerta y posteriormente dejo la cesta en la cocina para luego dirigirse a la habitación de Mike. Al pasar por el salón de estar, tal fue su sorpresa que se quedó casi afónica de la pura impresión.
Hay estaba ella en el salón de la casa de Mike totalmente inmovilizada por el miedo, y no era para menos ya que un hombre, desangrado estaba frente a ella hay tumbado en el sofá y completamente empapado en su propia sangre. El hombre tenía por lo menos unos treinta años, pelo castaño, estatura normal y rostro irreconocible debido a la gran cantidad de golpes acontecidos en su rostro. Era todo completamente aterrador, Kristen muerta del susto se dio la vuelta despacio pensando que lo mejor sería irse, y seguir como si no hubiese pasado nada. En el instante en que se giro pudo ver a Mike frente a ella justo a pocos centímetros de su rostro. Mike la miraba con unos ojos profundos y totalmente insensibilizados. Ella intento salir corriendo, pero era demasiado tarde, ya había visto demasiado y Mike no la dejaría irse así como así.
En el instante en que echo a correr él la agarro por la muñeca y la acerco todo lo posible frente a él, sujetándola con ambas manos y rodeándola para sí.
-Kristen, cariño me dijiste que hoy no podrías venir ¿Qué haces aquí? –La voz de Mike era totalmente burlona y desquiciada, parecía como si se lo estuviera pasando genial. Como si todo eso (Incluida la aparición de su novia.) solo fuese un juego para él.
Ella intento responder pero la mezcla del temor con la tremenda impresión, al contemplar algo tan macabro, la había dejado sin habla. Intento decir algo, casi imperceptiblemente, puesto que Mike, que estaba a pocos centímetros suyos, apenas la escucho. Quiso huir y volvió a forcejear con Mike pero la tenía bien sujeta.
-¿Por qué tuviste que venir ahora cielo? –Esta vez su tono de voz había cambiado, estaba molesto y muy violeto, tanto que no pudo evitar agarrar fuertemente a Kristen de las muñecas al mismo tiempo en que la miraba a los ojos de forma violenta.
- Por favor… deja que me valla… te juro que no diré nada. – Dijo Kristen, que estaba tan asustada que su voz sonaba tan aguda y fina como casi imperceptible a tan siquiera dos metros de distancia.
-Lo siento cariño, pero no puedo dejarte marchar. – Mike ya no parecía enfadado y de hecho estas últimas palabras las dijo incluso con ternura.
Mike cogió a Kristen por el cuello y las arrastro asta el cadáver con la única intención de enseñarse su ‘’gran hazaña’’. Kristen intento resistirse, pero el miedo y la fuerza de Mike la hicieron palidecer, con lo que se encontró frente a ese cadáver putrefacto y desangrado. Kristen se desesperaba y Mike disfrutaba con ello.
Entonces él se inclinó junto a ella y dijo:
-¿Ves? No sabes lo bien que sienta esto, le he golpeado hasta la muerte… jajaja No sabes cómo gritaba el muy estúpido con las manos atadas y suplicando clemencia jajaja Deberías haberle visto. –Mike se reía como un completo demente, su risa era enfermiza, se podría decir incluso esquizofrénica.
-Dios mio, Mike pero ¿Por qué has hecho esto? - Kristen se sentía triste era como si en vez de causarle ese miedo aterrador que sentía asta hace solo unos minutos, lo que ahora sentía era como si el de alguna manera la había decepcionado.
Mike no respondió lo único que hizo fue poner el dedo indice en los labios de Kristen para silenciarla por unos segundos...